Educación en tiempos de cuarentena

by | Abr 26, 2021 | Sin categoría

La contingencia actual vivida por el Covid 19,, pone a prueba la igualdad de oportunidades y la innovación tecnológica y educativa. Ajustar de un momento a otro, un sistema educativo presencial por uno virtual, es un reto significativo en temas como metodologías de enseñanza, e implementación de las TIC, que ha puesto en jaque tanto a instituciones educativas, como a docentes, padres de familia, y por supuesto alumnos de todas las edades y estratos socioeconómicos, especialmente, para quienes viven en condiciones de pobreza, o extrema pobreza, y quienes habitan en zonas rurales. Hace más de cinco meses que los niños, niñas y adolescentes de Colombia no  reciben clases presenciales, dando cumplimiento al Decreto Presidencial, dadas las condiciones de higiene sanitaria a nivel nacional, y como medida para evitar la propagación del virus. Es así que desde marzo del año en curso la nueva y única modalidad han sido las clases remotas. Ante este panorama y como aliciente para afianzar los procesos de formación, el Gobierno Nacional ha puesto a disposición del público en general, programas educativos en siete canales públicos con espacios como “Profe en tu casa”, el cual  emite contenidos educativos relacionados con competencias básicas, ciudadanas y socioemocionales.

Ahora bien, los cambios en las metodologías de estudio ha sido solo una de las preocupaciones en esta época, pues al inicio del aislamiento obligatorio todo giró en torno a la prevención del virus, sin embargo, pasados unos días surgió la importancia del cuidado de la salud mental, como consecuencia de la coyuntura, en la que las emociones y el estrés afectan negativamente al núcleo familiar, especialmente a las niñas y niños, dado que se considera que durante el encierro, estos son los más vulnerables a despertar sensaciones de malestar emocional, ya que se encuentran en una etapa en que la comunicación, el esparcimiento y las actividades al aire libre hacen parte de su desarrollo emocional.

En este contexto los padres de familia con hijos en edad escolar, también han asumido una carga adicional, quienes además de tener que lidiar con los temores y situaciones propias de la cuarentena, ahora tienen la responsabilidad de asistir a sus hijos como maestros auxiliares, tanto en las clases como en las tareas, durante los siete días de la semana.

Por su parte, las instituciones educativas buscando mantener el orden en la virtualidad, dieron continuidad casi a los mismos horarios establecidos en las clases presenciales, por lo que al interior de muchas  familias, en su afán por dar cumplimiento, siguieron con los mismo horarios que tenían antes de la pandemia, lo cual fue caótico debido a que con la coyuntura debe haber un margen de flexibilidad y adaptación para poder asumir con más agrado estas nuevas dinámicas; puesto que no es lo mismo el espacio físico del colegio que está dispuesto para las actividades educativas, que los espacios de la casa que regularmente están dispuestos para el descanso y ocio.   

Algunos colegios más convencionales en sus normas  intentaron implementar que los alumnos usaran el uniforme durante las clases, solicitando que la conexión fuera con cámara para asegurarse del cumplimiento a esta petición, incrementando la angustia y preocupaciones de los menores y los padres de familia, quienes además han tenido que afrontar más retos entre los que se encuentran: 

Manejo del tiempo: gestionar y delimitar los tiempos entre el trabajo en casa, las labores domésticas, el tiempo en familia, y demás compromisos, lo que supone un gran reto para muchos padres al momento de tener que coordinar y hacer seguimiento a cada una de estas actividades, haciéndolos sentir sobrecargados a lo largo del día. 

Habilidades educativas: con la enseñanza virtual, los padres han tenido que asumir un rol más activo en los procesos educativos de sus hijos, al convertirse en los mediadores del colegio en casa, para hacer el seguimiento correspondiente al cumplimiento de tareas y objetivos requeridos por la institución.

Adicionalmente, para el caso de los padres con hijos pequeños, el acompañamiento es necesario para que los niños puedan desarrollar las diferentes actividades y tareas asignadas por la institución para poder continuar con el proceso de desarrollo y crecimiento. 

Recursos: para que la educación virtual funcione en casa, es necesario que los padres brinden las condiciones necesarias a los niños, entre estas acceso a internet, un computador o dispositivo electrónico, un espacio adecuado, ventilado e iluminado, y  los materiales que pueda solicitar el colegio para realizar las diferentes actividades asignadas. Algo que puede ser muy complicado en las zonas del país donde, algunos servicios básicos como la luz y el agua, escasean, cuanto más el acceso a internet y diferentes recursos tecnológicos.  

Convivencia: por estos días los padres se convierten en los intermediadores del hogar, para que la relación entre la familia fluya de manera tranquila; esto sumado a garantizar que se brinde un ambiente adecuado, y así evitar los posibles conflictos con los hermanos o demás miembros de la familia. Sin contar con las dificultades que se pueden presentar a raíz de la falta de interacción con sus compañeros de clase, actividades y juegos al aire libre, acciones necesarias para los niños en la etapa en la que se encuentran.

En todo caso la virtualidad y presencialidad remota tomó por sorpresa a todos, incluso a los docentes, muchos de  los cuales no habían hecho tanto uso de herramientas digitales en sus procesos pedagógicos, que además implica nuevas y exigentes dinámicas, como por ejemplo captar la atención de los alumnos, quienes probablemente tengan a su alrededor más de una distracción.

Esta nueva realidad ha puesto como protagonista a las TIC, sus herramientas y softwares de videoconferencias o videollamadas, que se utilizan para reuniones en empresas, empezaron a ser las nuevas aulas de colegios y universidades. Aplicaciones como Zoom, Hangouts, Meet, y Skype, han incrementado su popularidad debido a su constante uso, siendo así estas el medio  directo entre docentes y alumnos; así como otras de mensajería  como WhatsApp o el correo electrónico, usadas también para el envío de tareas o trabajos. 

Las formas de educar y ser educado cambió, la dinámica de una clase desde la virtualidad no es la misma que se vivía en lo presencial,  las actividades, la participación, la comunicación, la expresión y la didáctica se vieron transformadas para ser transmitidas por medio de una pantalla.  Reinvención, es quizás, la manera más adecuada para definir lo que han venido elaborando docentes de distintos niveles e instituciones a fin de que el derecho a la educación se siga garantizando, a pesar de la situación coyuntural. 

 Al igual que para los niños y jóvenes estudiantes, esta nueva manera de educarse vía online ha sido un verdadero desafío para los docentes, quienes como ya mencionamos deben desarrollar diferentes habilidades para manejar las nuevas herramientas tecnológicas, y seguir siendo muy organizados, metódicos y creativos a la hora de preparar las guías y todo el material con el que van a trabajar los alumnos desde sus hogares.

Por otro lado, las instituciones debieron enfocarse en la reestructuración de sus plataformas virtuales en las que  no sólo debe haber una página web de información sobre la institución como misión, visión,  objetivos, y requisitos para las admisiones, etc., sino que, además deben  ser un espacio  para apalancar el proceso de formación desde casa, en el que tanto estudiantes como docentes puedan encontrar ayudas y medios para la comunicación, investigación y participación.     

Ante esta nueva realidad, los maestros deben continuar cualificando y preparándose pedagógicamente en las nuevas competencias digitales, las cuales  nos ayudarán a repensar la educación, así mismo tendrán la tarea de orientar a los padres en las nuevas competencias que temporalmente asumirán, evaluar los procesos formativos, y llevar a cabo el seguimiento del desarrollo académico y socio afectivo de sus estudiantes, partiendo del premisa de que en época de incertidumbre, miedos y encierro, la prioridad es la salud mental de todos, empezando por la de las niñas y los niños. 

Teniendo en cuenta que el trabajo, desde la virtualidad se duplica y hasta se triplica, generando espacios como asesorar a las familias y a los estudiantes, para acceder a realizar sus actividades, la dedicación, el compromiso y la vocación juegan un papel fundamental para lograr dar respuesta a las exigencias y optimizar el acompañamiento a los estudiantes, dando paso al uso casi obligatorio de herramientas comos grupos y mensajes de WhatsApp, o llamadas, entre otras plataformas digitales que se convirtieron durante la cuarentena vitales para que los docentes puedan continuar con el proceso de formación educativa de sus estudiantes.

Por todo lo anterior, desde el punto de vista psicológico, el tiempo escolar en casa debe partir desde el acompañamiento de la familia,  siendo indispensable enseñarle a niños y niñas a ser autónomos,  a generar rutinas y espacios adecuados, que permitan optimizar la disposición y el cumplimiento de las responsabilidades asignadas.

La llegada del Covid-19 ha transformado muchos aspectos de   la vida cotidiana, la nueva normalidad  genera incertidumbre y ansiedad, razón por la cual es muy importante que, a pesar del momento que se está viviendo, siempre hay una forma  para seguir viviendo con tranquilidad, y una gran ayuda para lograrlo es intentar continuar con las actividades, en lo posible con normalidad, adaptándose a los diferentes cambios que seguirán dándose en lo que queda de la  pandemia, y los efectos post cuarentena .

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