El pensamiento Científico en las niñas y los niños

by | Abr 26, 2021 | Sin categoría

 A pesar del gran esfuerzo realizado por los anglosajones en los años 20 por introducir la enseñanza de las ciencias en la educación infantil, la experiencia y la noción de ciencia que tienen algunos de los niños al terminar la primaria es mínima. Al respecto, los maestros suelen argumentar que pese al gran interés de los niños y las niñas por la ciencia en sus primeros años de escolaridad, éstos se enfrentan a varios obstáculos que están latentes en cuanto a la educación en general, como: el entorno familiar, la excesiva carga académica por parte de las instituciones escolares, la falta de preparación docente y muchas veces la falta de aptitudes por parte de estos.

Dado que este problema repercute en la enseñanza, investigaciones relacionadas en este campo apuntan a que los niños y niñas a medida que van aumentando el grado de escolaridad, su interés y actitud hacia las ciencias decrece regular y notoriamente, hasta el punto de llegar a aborrecer las ciencias; pese a estos datos, y muchos otros similares se cree necesario actuar orientado a subsanar algunas de las falencias a las que se enfrenta la llamada “Ciencia para todos” en la que se hace una declaración general del objetivo de la educación: ‘Preparar a las niñas y niños para la sociedad en la que crecen’. 

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Información – Miniciencias,  consolida los esfuerzos que durante años se habían realizado para lograr una verdadera y efectiva articulación entre el sector académico, empresarial, gubernamental y la sociedad civil, a través de la generación de conocimiento, su transferencia, innovación, apropiación social, y el fomento de las vocaciones a partir de la formación de alto nivel en ciencia, tecnología e innovación.  

De igual manera busca, mediante el diseño de políticas públicas, el cierre de brechas en capacidades de Ciencia y Tecnología en las regiones, y los distintos sectores económicos de la sociedad. Además, en el contexto de una economía global, es parte de su estrategia la internacionalización del conocimiento y su difusión.

Por su parte, el Ministerio de Educación Nacional considera que, educar en ciencias significa contribuir a la formación de ciudadanos y ciudadanas capaces de razonar, debatir, producir, convivir y desarrollar al máximo su potencial creativo. Este desafío nos plantea la responsabilidad de promover una educación crítica, ética, tolerante con la diversidad y comprometida con el medio ambiente; una educación que se constituya en puente para crear comunidades con lazos de solidaridad,

sentido de pertenencia y responsabilidad frente a lo público y lo nacional.

Así mismo busca que estudiantes, maestros y maestras se acerquen al estudio de las ciencias como científicos y como investigadores, pues todo científico –grande o chico– se aproxima al conocimiento de una manera similar, partiendo de preguntas, conjeturas o hipótesis que inicialmente surgen de su curiosidad ante la observación del entorno y de su capacidad para analizar lo que observa.

 

    Ahora bien, a medida que se avanza en el aprendizaje de las ciencias, las preguntas, conjeturas e hipótesis de los niños, las niñas y jóvenes se hacen cada vez más complejas, pues se relacionan con conocimientos previos más amplios y con conexiones que se establecen entre nociones aportadas por diferentes disciplinas.

 

     Por lo anterior,, Mineducación ha venido publicando una serie de guías para dar a conocer a la comunidad educativa colombiana el resultado de un proceso

conjunto de trabajo, con el propósito de establecer los Estándares Básicos de Competencias en diversas áreas y niveles de la Educación Básica y Media. Los Estándares Básicos de Competencias son criterios claros y públicos que permiten conocer lo que deben aprender nuestros niños, niñas y jóvenes, y establecen el punto de referencia de lo que están en capacidad de saber y saber hacer, en cada una de las áreas y niveles. Por lo tanto, son guía referencial para que todas las instituciones escolares, urbanas o rurales, privadas o públicas de todo el país, ofrezcan la misma calidad de educación a los estudiantes de Colombia.

     

     Teniendo en cuenta esta premisa y dado que los inventos científicos y tecnológicos avanzan a una velocidad vertiginosa, es nuestro deber preparar a nuestros niños para un mundo de ciencia y tecnología, en el que se desarrolle  en ellos  el pensamiento crítico, proporcionándoles la capacidad de decidir qué dirección tomar en aspectos de  desarrollo científico y tecnológico del  país.

 

     Por fortuna en las últimas décadas se ha producido una verdadera revolución en la forma de concebir la ciencia, el trabajo científico, y la tecnología, entre otros temas relacionados; lo que ha permitido una serie de reformas en torno a la educación científica y tecnológica, que dieron origen al nacimiento de la didáctica de las ciencias como una disciplina teóricamente fundamentada, en la que sus campos de conocimiento han sido delimitados, y aunque estas posturas han sido ampliamente debatidas, ya se habla hoy de la enseñanza de las ciencias, la cual  ha sido abordada desde distintos frentes, entre los que destacamos los siguientes:

 

  • Las actividades científicas y tecnológicas en los niños y niñas constituyen alternativas formativas abiertas, flexibles, que recorren nuevos caminos para complementar y enriquecer las experiencias educativas de los niños y jóvenes, desarrollando y aprovechando su curiosidad, creatividad, entusiasmo y talento.
  • Los principios en los que se apoyan las actividades científicas y tecnológicas son: intencionalidad educativa, libertad de participación, igualdad de oportunidades, integración social, integración con científicos y tecnólogos, y la participación gradual de estos distintos actores.
  • Formación de los actores sociales responsables de generar y gestionar acciones educativas, considerando que una adecuada educación en ciencia y tecnología en la niñez y juventud, contribuye al mejoramiento de la comprensión del mundo, por lo que se debe seguir estimulando la participación de más sectores sociales, en este proceso generador de bienestar, que finalmente incrementa la calidad de vida de los pueblos.

 

     Es así que se requiere formar personas creativas y capaces de desarrollar nuevas ideas, e identificar y resolver problemas, , interesadas en construir, compartir, producir y adaptarse rápidamente a los cambios. En ese sentido, y en virtud de la velocidad con que se producen los avances, la adaptación a los cambios es uno de los aspectos centrales sobre los cuales debería articularse el proceso de formación desde los primeros  escenarios de  educación.

     

 

Dani y Cata, 

el texto va por muy buen camino, creo que tenemos que tener el propósito del texto un poco más claro, ¿qué queremos? llamar la atención sobre un problema, ampliar la información sobre un área de desarrollo escolar, mostrar programas que aporten a la formación de docentes…

Además a lo largo del texto hay varias afirmaciones, contundentes que me parece arriesgado realizarlas si no contamos con un soporte teórico grueso que nos lleve a sacar dichas conclusiones. 

Pensemos además que si los educadores de toda índole son nuestro público no deberíamos decir que se está enseñando mal o que los docentes no se preocupan por actualizar sus formas de enseñanza porque no nos corresponde esa reflexión, ocupémonos de mostrar un panorama claro en cuanto a la ciencia especta.

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