Entrevistas con Pombo [Mayo]

by | May 28, 2021

Hoy les quiero presentar a un invitado muy especial, alguien que nunca dejó de ser niño. Estamos hablando de Jaime Garzón, abogado, periodista, activista y humorista que en periodos de violencia (física y psicológica) nos enseñó que por medio del humor se puede lograr un cambio, una convivencia sana sin tener que recurrir a la violencia.

¿Cuéntanos cuál fue tu anécdota más divertida de la infancia?

‘’Creo que hay varias anécdotas divertidas, pero me gustaría resaltar mi tiempo en el colegio donde era una caspa, muy canson para los profesores. Sin embargo era muy buen estudiante, me gustaba leer demasiado y era muy inteligente. Además era muy hiperactivo entonces como ya sabía más que la clase me gustaba molestar, poner y recibir retos de mis compañeros. Uno de ellos precisamente fue en un paseo a Villavicencio donde un compañero me dijo que si saltaba del puente al río me regalaba máquina de retratar. Yo sin ton ni son salte y resulte con la nariz rota y muchos moretones, de milagro no me paso nada mayor.’’

¡Qué tal, con que te gustaban las aventuras! 

¿Cómo fue que empezaste a desarrollar ese gusto por la imitación?

‘’ Efectivamente jaja. La verdad es que yo siempre fui muy payaso y desde chiquito cuando veíamos TV en la sala con mi familia, me gustaba imitar algún sonido o al presentador y mi papá me apoyaba porque él también le gustaba imitar. Aunque mi papá murió muy joven de cáncer yo decidí seguir imitando, yo a todos en mi casa imitaba. Pero eso sí mi mamá me castigaba si yo la imitaba a ella o algún personaje religioso, una vez lo hice y ella me gritó:  ‘’¡…Jáaaayyyy…! …si lo vuelvo a ver…, ¡…téngase de atrás…!”. Desde ese momento santo remedio, a pesar de que yo era el ‘’Gordito’’ apodo que me tenía mi mamá ella siempre que me regañaba me decía Jaime y yo ya sabía que algo malo había hecho’’.

¡Impresionante! 

¿Por qué siempre tuviste tu niño interior activo?

 

‘’ Nunca dejé que mi niño interior, mi imaginación y creatividad fuera apagada ni controlada. Yo era muy sincero, hablaba sin filtro y me importaba ver el mundo desde otra perspectiva. A pesar de que en esa época había mucha violencia en Colombia, yo la veía diferente desde mi inocencia: poder hacer de este país un lugar mejor. Entendí que con humor, imitando y creando personajes podía aportar algo a los jóvenes y a todos los demás para que cayéramos en cuenta que la violencia, nunca pero nunca, será la respuesta a nada. Si no que la diversión, el respeto, la tolerancia y la paz son los caminos que tienen que ser constructores de una convivencia sana’’. 


Para finalizar ¿Qué palabras le dejarías a los niños, jóvenes y adultos que nos leen?

Yo creo que lo más importante que les puedo decir es que nunca perdamos la esencia de ese niño interior. Nuestra creatividad, imaginación no puede perderse por ningún motivo. Pero es aún más importante que los más grandes les enseñemos a las nuevas generaciones que la violencia nunca es una opción, y en cambio mostrarles como por medio de un diálogo respetuoso y aceptando las diferencias de los demás podemos solucionar cualquier conflicto e incluso usar el humor como una herramienta para afrontar cualquier situación.

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *